¿Te molesta que hablen mal de Colombia?

Tal vez no todo esté tan mal y te hiera, frustre y moleste lo que escuchas en la radio o ves en la tele; pero lo cierto, es que a veces nuestra realidad es muy ajena a los linderos que atraviesas en tu día a día. Más cerca de lo que imaginas, a muy pocos minutos en automóvil, hay otros mundos, espacios de absoluto desarraigo y pobreza. Y éstos los encontrarás bajo el mismo cielo de la ciudad que habitas.

En los cerros nororientales de Bogotá, se encuentra el barrio El Codito. Un barrio que colinda con el municipio de La Calera y que hace parte de la localidad de Usaquén, dividido por varias zonas o barrios anexos como Nuevo Horizonte, Chaparral, Buena Vista, La Estrellita entre otros. Esta es una comunidad principalmente de habitantes de estrato bajo y procedentes de regiones del país que viven en condición de desplazados.

Los predios de invasión son la constante en el Codito, muy pocas viviendas tienen documentos legales y muchas de ellas se han construido cerca de escarpes rocosos, por ende, están amenazados constantemente por derrumbes e inestabilidad del terreno. Estos sitios, no son aptos para ser habitados. Sin embargo, siguen y siguen llegando personas de todo el país, que quizás no deberían estar aquí sino en los campos, de donde fueron desarraigados.

Desde la perspectiva social, el Codito ha mantenido durante años problemáticas muy particulares; inseguridad, vandalismo, drogadicción, mal manejo de espacios públicos, salud pública y educación.

Sí, es frustrante pero real; así como también lo son las personas que se han unido entorno a cambiar ésta realidad.

Amor y Futuro, palabras que nacieron hace 17 años en esta zona vulnerable de nuestra capital y que día a día, año tras año, va recogiendo frutos. Apostarle a cambiarle la vida a los niños, no tiene precio. Y hoy, más de 400 niños y niñas han sido parte de esta aventura que asumimos para eliminar la inenarrable condición de pobreza, malnutrición y demás factores críticos, que aquejan a nuestros niños, niñas y jóvenes.

La Escuela de Música, oportunidades para una mejor educación (Técnica y/o profesional), el seguimiento y trabajo permanente con las familias, la buena nutrición y por supuesto el Amor, son el eje fundamental para cambiar la historia.

Haz parte de nosotros y deslígate de los que hablan mal de Colombia, anímate a brindar Amor y Futuro para nuestros niños. ¡Y que la indiferencia no te gobierne!

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